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¿Renovarse sin investigar?

26 abril 2019

Del Burgo J.L.
Medicina Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Ciudad Real II. GAI-CR.

Tal vez corran malos tiempos para la Atención
Primaria de Salud (APS), no sería nada nuevo ni
especial. Casi lo mismo decíamos en la década de
los 90 o al inicio del presente siglo. ¿Y qué decir de
la funesta década tras la última crisis económica?
Sin embargo, algo está empezando a cambiar.
Parece como si alguien hubiera entreabierto alguna
ventana y una suave brisa empezara a unir voluntades
en busca de un cambio de rumbo. Y ya era hora,
no sólo por una cuestión de eficacia profesional, sino
también por dignidad. La dignidad de ejercer con
las condiciones precisas una hermosa profesión. La
dignidad de disponer de las herramientas y el tiempo
necesarios para atender a aquellos que son la
razón última de nuestra existencia como profesionales
aislados, como equipos y como organización:
los pacientes.
Son múltiples las facetas a reivindicar («reclamar
o pedir con vehemencia y firmeza una cosa a la que
se tiene derecho y de la cual se ha sido desposeído o
se está amenazado de serlo»), desde la fundamental
como es la asignación presupuestaria adecuada,
hasta la más simple, como la sustitución desde
el primer día en las bajas por enfermedad o los
permisos de descanso.
Si queremos ser optimistas (y debemos serlo),
tendremos que tener la inteligencia y la habilidad
suficientes para convertir esta ocasión en una renovada
oportunidad de mejora. La oportunidad que
nos haga ser no sólo en nuestra opinión, sino también
en los resultados, la base del sistema sanitario.
Para ello, no bastará con que convirtamos las
posibles mejoras presupuestarias y de todo tipo
en una mejor calidad asistencial (lo cual es fundamental,
lógicamente), sino que habrá que empezar
a trasladar esas mejoras también a los otros dos
pilares de una buena y potente APS: la formación
y la investigación. Es preciso dotar y facultar a
las Unidades Docentes y a las Unidades de Apoyo
a la Investigación del presupuesto, el personal y
los medios precisos para que desarrollen su labor y
dignifiquen la APS.